jueves, 1 de octubre de 2020

Infalible promesa de Dios para su iglesia

octubre 01, 2020

 


Amados hermanos y amigos, Dios les bendiga. Les saluda su hermano y amigo, Paúl Torres

Tema: Infalible promesa de Dios para su iglesia.

Una de las promesas que nuestro Dios nos dejó en su palabra, quizás la más importante para nosotros, dicha promesa es la de llevarnos al cielo, donde el Rey de reyes llevará a su prometida, a su novia la cual es la iglesia, en donde celebrará las bodas del cordero.  

Apocalipsis 19:7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

Hermano y amigo que estás leyendo este blog, Jesús fue muy especifico cuando dijo que hay moradas en el cielo para nosotros, y es precisamente ahí donde Jesucristo tiene preparado un banquete especial para todos los que perseveremos  hasta el fin.

JUAN 14:2 

En la casa de mi Padre hay lugar para todos; de no ser así, ya se lo habría dicho; ahora voy a prepararles ese lugar.

hay algo muy importante que tenemos que recordar, y es que Jesús dijo que  no todos todos iremos al cielo, por lo tanto no todos estarán en esas bodas, donde Dios y su pueblo se unirán en amor. Veamos que nos dice su palabra.

Mateo 7:21

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Cuando nosotros venimos al camino de Dios y andamos conforme a su bendita voluntad, nos damos cuenta que tenemos nuestra esperanza guardada en los cielos tal y como lo dijo el apóstol Pablo.

Colosenses 1:5

a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio.

El apóstol Pedro dijo que tenemos una herencia reservada en los cielos.

1 Pedro 1:3,4

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,

4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros.

El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo dijo que nuestra ciudadanía está en los cielos.

Filipenses 3:20 

Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.


Amados amigos, para poder gozar de esas promesas y formar parte de la iglesia de Dios, la cual irá al cielo en donde se llevarán a cabo las bodas del cordero, si no has aceptado a Cristo, lo tienes que aceptar  como el salvador de tu vida, tienes que entregarle tu corazón, y dejar de hacer lo malo ante los ojos de Dios, solo de esta forma es que tenemos el perdón de pecados, mediante la sangre de Cristo, la cual nos limpia de todo pecado. Así que si tú quieres hir a esas moradas las cuales Jesús habló, te invito a que vengas a él y hagas una oración se fe. Repite conmigo, Señor Jesucristo, reconozco que soy pecador, es por eso que hoy vengo delante de ti, para pedirte perdón por mis pecados, y vengo a pedirte que inscribas mi nombre en el libro de la vida, por que yo quiero viajar contigo el día que vengas a levantar a tu iglesia, ayudame a no apartarme ni a diestra ni a siniestra, todo esto en el nombre de Jesús, amén y amén.







Restaurando las murallas de tu corazón

octubre 01, 2020

Dios les bendiga amados hermanos, les saluda su hermano en Cristo Paúl Torres. En esta ocasión estaré dando está reflexión con la ayuda de Dios bajo el tema: Restaurando las murallas de tu corazón.


Reina-Valera 1960 Nehemías 4:1-3,6-11,13-20

“Precauciones contra los enemigos Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará. Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho; y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño. Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche. Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro. Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y hagamos cesar la obra. Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos. Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas. Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea. Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá. Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí. Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros. En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros”.

 

Amados hermanos en esta ocasión el pueblo de Israel estaba pasando por una situación muy difícil en la etapa de sus vidas, ya que por haber pecado delante de Dios, él los había entregado en manos de sus enemigos, y ellos habían destruido la ciudad, habían destruido sus muros y los habían dejado en escombros. 

 

Mientras el profeta Nehemías estaba sirviendo al gobierno de Persia, comandado por el rey Artajerjes, y estando Nehemías en el palacio del rey en Susa, llegó su hermano Hanani con unos varones de Judá, y él les pregunto cómo estaba la ciudad de Jerusalén y cómo estaban los judíos, es ahí donde le contestan que la ciudad estaba totalmente en ruinas, los muros caídos, las puertas quemadas, y la ciudad en escombros. Nehemías inmediatamente se entristece, y llora con mucho dolor en su corazón, fue ahí cuando el rey Artajerjes le preguntó qué le ocurría puesto que Nehemías era el copero del rey, dicho en otras palabras, era el hombre de confianza. En ese momento ideal él le contesto: “si he hallado gracias ante tus ojos oh Rey, permíteme viajar a la ciudad de mis padres y reedificar los muros de mi ciudad”. En ese momento Dios actúa en el rey y le dio el permiso, y aún le dio cartas para que las presentase a los gobernadores al otro lado del río para que al pasar no le obstruyeron el paso.

 

Amados amigos y hermanos en Cristo, un caso similar pasa en nuestras vidas. Cuando nosotros nacemos pasamos la etapa de la inocencia en los primeros seis años de nuestras vidas, los cuáles son la etapa del primer Adán, el hombre en el cual no peca en sus pensamientos, no hay maldad en su corazón,  por lo cual al estar con un pensamiento puro y noble al ser un niño, como dijo Jesús, el que no se haga como un niño no entrará en el reino de los cielos, porque un niño no guarda rencor, un niño no dice mentiras, un niño es sincero, aún su sonrisa es una sonrisa de sinceridad, y es en esa etapa cuando las murallas de su corazón están bien protegidas. Luego comenzamos a crecer llegan 9, 10, 11, 12, años etcétera, y ya nuestras mentes comienzan a cambiar, comienzan a pensar malas cosas, vienen ideas las cuales van en contra de la voluntad de Dios, el enemigo comienza a minar nuestras mentes y comienza a traspasar las murallas que hay en nuestro corazón, y cuando llega la acción y comenzamos a ejecutar los pensamientos que llegaron a nuestras mentes, es ahí donde las murallas son derribadas y la maldad entra a nuestro corazón.

 

Dice la palabra de Dios que nosotros también somos una nación, cada uno de nosotros somos una nación, dice; “la palabra sois nación santa”, y si mi cuerpo es una nación, mi corazón es el templo de Dios, mi corazón es el atrio de este templo, en el cual cuando pecamos viene a quedar en escombros todo lo que había en él, pero luego Dios levanta un Nehemías que nos hable de la palabra de Dios. Mira lo que pasó en el pueblo de Israel, dice la palabra que Sanbalat se enteró de que el pueblo de Israel estaba construyendo el muro, y se puso furioso, y comenzó a burlarse de los judíos. Muchas veces va a pasar eso en tu vida cuando intentes venir a los pies de Cristo y cuando quieras cambiar de vida, muchos se van a levantar. 

 

Estimado amigo, si todavía no has venido a los pies de Cristo y lo has pensado hacer, quiero que sepas que eso aún le ha pasado algunos que recién entraron a los caminos de Dios, muchos se han burlado de ellos. Si tú sigues la secuencia de ese capítulo te darás cuenta que la palabra de Dios dice que esos varones se burlaron y hablaron delante de sus compañeros para desanimarlos, y Sanbalat dijo: “¿que se traen entre manos esos pobres judíos, ¿creen que podrán reconstruir la ciudad y volver a ofrecer sacrificios?, ¿creen que podrán hacerlo en un día?, ¿piensan que de ese montón de escombros van sacar piedras nuevas?”.

 

Todo eso fue una señal de burla, y tal vez puedan decir eso de ti, talvez tus amigos, talvez familiares, y dirán: “¿crees tú que vas a sacar de ese montón de escombros piedras nuevas? o sea, ¿crees tú que vas a cambiar?, ¿crees tú qué vas a hacer diferente?”. Y te dirán: “no, aunque vayas a la iglesia, aunque te comas la Biblia, hagas lo que hagas siempre vas a ser el mismo”, y ésa va a ser una forma que el enemigo va usar para atacar tu mente, porque el primero que se va a levantar cuando decides venir a los pies de Cristo va a ser el enemigo de las almas, el cual es satanás, y él enviará a personas al igual que en Israel llegaron personas para desanimar al pueblo de Dios, van a llegar a ti para desanimarte.

 

Dice el versículo 3 del capítulo 4: “Tobías el amonita que estaba con él, añadió el muro que están edificando es muy débil, basta que se suba una zorra para que se caiga”. A ti te podrán decir: “basta que llegue diciembre para que te caigas, basta que alguien te insulte para que te caigas”, haciendo símbolo de que basta que una zorra se suba a tu muro para que se derrumbe, pero tú vas a demostrar en el nombre de Jesús, que aunque suba un camello, aunque suba un  rinoceronte, por pesado que esté sea, tus murallas van  a estar en pie, porque tú has edificado los cimientos en la Roca, la cual es Cristo, si ya estás en el camino de Dios, y si decidiste reedificar las murallas de tu corazón, si esto está pasando, que se están burlando de ti, estás haciendo escarnio de tu vida porque has decidido buscar de Dios.

 

Haz lo que hizo Nehemías, dice la palabra que oró a Dios, bendito sea Dios. Amigo o hermano que me lees, dice la palabra en el versículo 6, que a pesar de las críticas, las murmuraciones,  que los enemigos hacían en contra de ellos, siguieron construyendo el muro y la gente trabajaba con gran entusiasmo, y el muro pronto estaba hasta la mitad de su altura, pero cuando Sanbalat y Tobías, los Árabes, los de Amón,  y los de Asdod se enteraron de que la reparación del muro de Jerusalén seguía adelante, y que ya se estaban cerrando las partes caídas, se enojaron muchísimo, y todos juntos hicieron un plan para pelear contra ellos y desanimarlos, así que si ya se van cerrando esos portillos en tu vida, esas partes, esas grietas que hay en tu corazón, se van a levantar estos espíritus a incitar a otros, para que se enojen, para que te hagan la guerra, y para desanimarte. 

 

No lo olvides que, aunque tú estés iniciando en el camino de Dios y todavía haya partes en tu vida en las cuales sientas qué son difíciles para ti, esos son los portillos que hay que cerrar. Una hermana nueva en el camino de Dios me decía: “no sé si pueda con este camino, pues tú me conocías que era bien mal hablada, y aun cuando estoy platicando se me salen las malas palabras”. Déjame decirte que desde el capítulo 1 en adelante nos habla de la reconstrucción de los muros de Jerusalén, y claramente nos dice que el muro fue reparado poco a poco, de esa misma forma las murallas de tu corazón que estaban destruidas y ahora se están restaurando poco a poco se van a ir reedificando, es poco a poco que  vas a ir dejando las cosas pasadas, talvez te vaya costando, y tú mires de qué vas avanzando muy poco, pero lee lo que pasó con la reconstrucción de los muros de la ciudad de Dios la cual es Jerusalén, dice la palabra que fue poco a poco, así que no te desanimes si todavía hay cosas que te está costando dejar, poco a poco lo vas a lograr- Sigue adelante, en el nombre de Jesús lo lograrás.

 

Hay algo aquí en esta enseñanza bíblica que me gusta muchísimo, dice la palabra en el versículo 9: “entonces oramos a Dios y pusimos guardias de día y de noche para protegernos”. Hermanos, debemos orar y poner guardias para protegernos de día y de noche nuestras mentes y nuestros corazones, ponernos en guardia es vigilar. La palabra de Dios dice: “orad y velad para que no entréis en tentación”, y dice el versículo 10: “la gente de Judá se quejaba, ya no tenemos fuerza y los escombros son muchos, no podremos terminar de reparar los muros”. Hubo un momento en el cual el pueblo de Israel se desanimó, y dijeron que no podrían terminar de reparar los muros. Quizás tú al escuchar las murmuraciones, las críticas, los señalamientos malos en contra de ti, lleguen momentos en el cual te desanimes y pienses que no vas a poder reparar o reconstruir esos muros, esas murallas que van a proteger tu corazón de todo lo malo, pero mira lo que dice el versículo 11: “nuestros enemigos pensaban que no conocíamos sus planes, y que nos podrían atacar por sorpresa para matarnos, y así detenerla con la reconstrucción”. Acá podemos notar que no ignoramos las maquinaciones del enemigo, dice Nehemías, nuestros enemigos pensaban que no conocíamos sus  planes y nos pensaban atacar por sorpresa, pero no pudieron, y dice el versículo 14, como vi que estaban preocupados me levanté, y les dije a los jefes, y a los gobernadores, y a todos los demás, no tengan miedo, recuerden que Dios es poderoso, y que ante el todos tiemblan, luchen por sus compatriotas, sus hijos, sus hijas, esposa y hogares.

 

Hermanos amados nosotros los líderes que estamos en esta comunidad, queremos darle ánimo a todos, yo en lo personal quiero animarte, quiero hacer el papel de Nehemías, en el nombre de Jesús, y te ánimo y te digo esas mismas palabras, no temas, levántate no tengas temor, no tengas miedo si hablan de ti, déjalos que hablen no importa lo que digan, después de todo lo importante no es lo que la gente piensa de ti, lo importante es lo que Dios piensa de ti, y Dios piensa si puedes, si lo puedes lograr, recuerda que Dios es poderoso y ante él todos tiemblan, así que lucha por tu vida, lucha por tu salvación. Dice el versículo 15: “cuando nuestros enemigos se enteraron de que conocíamos sus planes, reconocieron que Dios estaba de nuestra parte y entonces nosotros volvimos a trabajar en la reparación del muro”. Cuando tus amigos se enteren de que tú conoces los planes que ellos tienen, cuando los que te critiquen y te atacan se den cuenta que no pueden contigo, entonces dejarán de atacarte, dejarán de criticarte, dejarán de hablar mal de ti porque van a reconocer de que Dios está en tu vida, y que Dios ha hecho grandes cosas en ti, el versículo 19 dice: “pues yo le había dicho a los jefes y a los asistentes, y a todos los demás que el trabajo es demasiado y falta mucho por reconstruir, además estamos repartidos por todo el muro y lejos unos de los otros”. Así estamos repartidos nosotros, hermanos míos, en diferentes países, lejos unos de los otros, y el trabajo es grande, los muros de muchos corazones hay que reconstruirlos, y Nehemías dijo: “por eso sí nos atacan, al oír sonar la trompeta donde quiera que estén, corran ayudar, y nuestro Dios luchará por nosotros”. Cuando suene la trompeta, la voz profética acá en este lugar en la cual Dios nos ha puesto, corran, busquen, entren a la comunidad para oír palabra de Dios, y ayudarnos los unos a los otros y Dios peleará por nosotros, amén.

 

Dios les bendiga y les guarde.

 







Comprobando el calendario bíblico

octubre 01, 2020

 


Amados, Dios les bendiga, les saluda su hermano en Cristo Paúl Torres.

En esta oportunidad quiero hacer notar que el calendario bíblico constaba de 30 días cada mes y 360 días al año, el cual no se parece en nada al nuestro, ni al mismo calendario que actualmente usan los judíos.

Cabe mencionar que en el cuadro pongo como ejemplo al segundo mes como febrero, y al séptimo mes como julio, solo para ejemplificar lo mencionado, ya que en el calendario bíblico los meses no tienen nombre. Se menciona el segundo y el séptimo mes, como lo vemos en el libro de Génesis. 

Del 17 del mes segundo al 17 del mes séptimo, tenían que ser meses de 30 días cada uno para que la Biblia diga categóricamente que da un total de 150 días.



Mi testimonio COVID-19

octubre 01, 2020

 


Dios les bendiga a cada uno de ustedes son mis deseos. Les saluda su hermano en Cristo Paúl Torres.

 

En esta ocasión quiero compartir mi testimonio acerca de lo vivido hace unos meses con respecto al coronavirus.

 

Antes que nada, quiero compartirles que yo nací en un hogar cristiano, desde muy pequeñito mi papá y mi mamá me llevaron a la iglesia. Crecí bajo la misericordia de Dios y logré obtener ministerios de parte de Dios, pero desde hace 10 años más o menos venía llevando un Evangelio a mi manera, prácticamente acomodado.

 

Hace unos meses me dio el coronavirus y la pasé sumamente mal. Me dieron 12 enfermedades al mismo tiempo, entre ellas baja de presión y azúcar alta, enfermedades que nunca en mi vida había padecido. Gracias a mi Padre celestial en la cuadra donde vivo también vive un doctor, prácticamente a media cuadra de mi casa, el cual me atendió en la segunda semana que me puse peor. 

 

Una mañana me sentí con un dolor fuerte en lo que es la parte de la espalda y un poquito de temperatura lo cual el siguiente día lo sentí más fuerte y así sucesivamente. Cuando ya llevaba casi una semana, me comenzaron vómitos intensos y la fiebre ya muy alta de 40 grados, y ya nada de las pastillas que estaba tomando ni las inyecciones me llegaban, fue cuando decidí buscar ayuda médica.

 

Quiero contarles que pase 5 días sin comer ni tomar ningún tipo de líquido, ya que todo lo que ingería lo vomitaba, y aun lo que ya no tenía no sé ni de dónde me salía para expulsar a cada momento. También pasé 5 días, las 24 horas, sin poder dormir y menos recostarme en la cama, ya que solo podía estar sentado producto del fuerte cansancio, si me acostaba me asfixiaba. 

 

El primer día que me dijo el doctor que me le morí en su consultorio, me dijo que me trasladaría a un hospital, y comenzó a mencionarme una serie de departamentos en donde hay hospitales, y yo le dije que no.

 

¿Entonces te vas a morir aquí?, me respondió él, y yo le dije, si me voy a un hospital de esos solo a morir voy, puesto que es lo que opina el 90% de la población acá. Y le dije, me quedaré primeramente en las manos de Dios y después en las suyas.

 

La debilidad era tan grande producto de los males de sudor y del vómito y la diarrea implacable, que llegué a caminar cuando iba para donde el doctor pasito a pasito como un ancianito de 90 años. Pase canalizado 8 días producto de las fiebres de 40 grados que no me salían con nada, y la infección renal que me dio que en esos días se me agudizó.

 

Vi la muerte dos días seguidos, dice el doctor que me le morí dos veces en su consultorio. Lo que sí recuerdo es que un viernes yo comencé a perder la vista, comencé viendo amarillo y más bajito, más bajito, hasta que se me oscureció la vista y sentí desplomarme, ese día le dije a mi Dios que no me permitiera irme, que yo le iba a servir todos los días de mi vida a cómo debía ser. 

 

El siguiente día, que fue sábado, me volvió a ocurrir lo mismo y volví a clamarle a él y le dije: “Dios, no permitas que me vaya. Si me das la vida, voy a predicar tu palabra sin importar el lugar donde sea, voy a llevar tu palabra a los perdidos, permíteme hacerlo, te lo ruego”.  Y fue así como Dios me regreso a la vida, prácticamente me sacó del Seol, tal y como dice el libro de Job. Fue de ahí que hice un pequeño tema, que voy a compartir a la final los textos bíblicos. 

 

Hoy estoy convencido de que muchas veces, o más bien siempre, Dios obra para bien, y que de muchas maneras habla Dios al hombre, como dice su palabra, pero muchas veces no entendemos y Dios permite llevarnos hasta estos puntos porque él tiene un plan para nosotros, y no quiere que nos perdamos. Hoy día mi mayor anhelo es servirle hasta el último día de mi vida, y estoy luchando por agradarle a él y luchar en contra a un de mí misma carne. Cada vez que viene un pensamiento negativo a mi mente, recuerdo los momentos más difíciles que pasé con esa enfermedad, y pongo los dos cantos que yo ponía y repetía cada momento cuando estaba en esa situación, los cuáles me ayudaron mucho, y las oraciones de mis seres amados y hermanos en Cristo que estuvieron pendientes clamando a Dios por mi vida. 

 

Dios les bendiga y gracias por leer y permitir compartir con ustedes este testimonio.

 

Salmos 56:13 RVR1960

“Porque has librado mi alma de la muerte,

Y mis pies de caída,

Para que ande delante de Dios

En la luz de los que viven”.

 

Salmos 30:3 RVR1960

“Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;

Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura”.

 

Salmos 86:13 RVR1960

“Porque tu misericordia es grande para conmigo,

Y has librado mi alma de las profundidades del Seol”.

 

Salmos 118:17-18 RVR1960

“No moriré, sino que viviré,

Y contaré las obras de JAH.

Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte”.

 

Job 33:14-21 RVR1960

“Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios;

Pero el hombre no entiende.

Por sueño, en visión nocturna,

Cuando el sueño cae sobre los hombres,

Cuando se adormecen sobre el lecho,

Entonces revela al oído de los hombres,

Y les señala su consejo,

Para quitar al hombre de su obra,

Y apartar del varón la soberbia.

Detendrá su alma del sepulcro,

Y su vida de que perezca a espada.

También sobre su cama es castigado

Con dolor fuerte en todos sus huesos,

Que le hace que su vida aborrezca el pan,

Y su alma la comida suave.

Su carne desfallece, de manera que no se ve,

Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen”.

 

El valle de los huesos secos

octubre 01, 2020

 


Ezequiel 37

1 La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.

2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.

3 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.

4 Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.

5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.

8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.

9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.

11 Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.

12 Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.

 

Amados amigos y hermanos en Cristo, esta palabra es para el pueblo de Dios, y en el nombre de Jesús la voy a declarar a nuestros tiempos, ya que el mismo Dios me trajo acá hoy y me puso cerca de ti para que te diera esta palabra.

 

Siervo o sierva del Dios Altísimo, examínate hoy. 
 

Sí ya no sientes unción de Dios como antes, si ya no sientes su  presencia, si ya no sientes gozo, no sientes alegría. Si vas a la casa de Dios y regresas a tu casa como llegaste, y eso es continuamente, o bien te enfriaste espiritualmente y andas alejado de Dios. Este tiempo de pandemia te alejó poco a poco de tu Creador, y el siervo o la sierva de oración que antes eras, ahora solo quedó en tu recuerdo. Trae a tu mente como Dios se glorificaba en ti, como te usaba en la alabanza, como te usaba en la prédica, como te usaba en la oración, cuando orabas se sentía la presencia bendita de Dios, pero hoy esa llama se apagó. 

 

Déjame decirte que no fue por casualidad que estés leyendo este tema, Dios te está hablando en este momento, él quiere hacerte saber que estás en la misma situación en la cual estaba su pueblo Israel.

 

Desapareció la unción en ti, desapareció tu carné, desapareció la presencia de Dios en tu vida, desapareció tu piel, desapareció el gozo, la alegría, etc. Desaparecieron tus tendones y solo quedaron tus huesos, pero no está perdido todo, el Rey del universo trae una palabra para ti hoy.

 

Permíteme orar por ti, te voy a declarar la misma palabra que Dios le dijo a Ezequiel que le declarara al pueblo.

 

Soberano Dios, yo sé que eres el mismo de ayer, el de hoy y el Dios de siempre. Ahora en tu nombre voy a declarar la palabra tuya al que la quiera recibir. Así ha dicho Jehová el Señor, he aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, en las cuales te encuentras actualmente, te haré subir de ese valle de la debilidad espiritual, te haré subir de ese sepulcro de soledad y de aflicción. Te levantaré de ese Valle de desaliento, de temor, de ansiedad, y de inseguridad, del valle de la desesperanza. Hoy yo abro ese sepulcro en el cual caíste, y sabrás que yo soy el Dios todopoderoso dice, el Señor.

 

Hoy el Señor te da nuevas fuerzas, recíbelas en el nombre de Jesús. Él te renueva, recibe poder de Dios ahora, en el nombre de Jesús, espíritu de los cuatro vientos, sopla, sopla, sopla ahora, y entre vida espiritual en esos huesos. Ahora está soplando vida en ti.

 

Comienza a recibir nuevos tendones y nueva carne, nueva piel y espíritu noble te sustente. El Señor te trae nuevamente a la tierra de su bendición, a la tierra espiritual. Amén.

 

Sí hiciste tuya esa palabra, si la recibiste en tu corazón, recuerda que Jesús dijo, al que cree todo es posible. Ahora ve y alimenta tu alma y tu espíritu.

 

Dios te bendiga.

 

El arrebatamiento

octubre 01, 2020

 


Amados amigos y hermanos en Cristo, les saluda  su hermano en Cristo Paúl Torres. En este día estaré compartiendo con ustedes el tema: El rapto o arrebatamiento de la iglesia.

 

Sin duda alguna estamos a punto de ver este gran evento glorioso en las nubes, pero ¿de dónde viene la palabra rapto?, ¿qué significa?, ¿está en la Biblia dicha palabra?

 

Hermanos y amigos amados, el libro de Tesalonicenses en el cual encontramos este evento tan grande, fue escrito originalmente en griego. La palabra “harpazo” la Vulgata lo traduce como “rapiemur” en el verbo “rapio”, ponerse al día o quitar, en latín es raptus (arrebatamiento).

 

Hermanos y amigos míos, esto fue una explicación breve, de una forma sencilla, para que entendamos de dónde viene la palabra rapto o arrebatamiento, luego pasaremos a ver detenidamente los versículos en los cuales se encuentra.

 

Nueva Traducción Viviente 1 Tesalonicenses 4:16-17

“Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre”.

 

 Mateo 24:40-41

“Dos hombres estarán trabajando juntos en el campo; uno será llevado, el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo harina en el molino; una será llevada, la otra será dejada”.

 

1 Corintios 15:52

“Sucederá en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando se toque la trompeta final. Pues, cuando suene la trompeta, los que hayan muerto resucitarán para vivir por siempre. Y nosotros, los que estemos vivos, también seremos transformados”.

 

Nota:

En la Biblia hay varios ejemplos de siervos de Cristo que fueron arrebatados, como un símbolo para darnos a entender cómo es que seremos arrebatados nosotros y adónde iremos. Les mencionaré dos de estos casos con la palabra de Dios.

 

1) El Apóstol Pablo fue arrebatado. Es el ejemplo más claro para hablarnos de un arrebatamiento y el lugar a donde iremos.

 

2 Corintios 12:2

“Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo”.

 

2) El anciano Juan fue llevado al cielo, simbolizando el arrebatamiento antes de la gran tribulación. Note que hace mención al sonido de trompeta.

 

 Apocalipsis 4:1

“Después de esto, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y la voz que yo había escuchado primero, y que parecía un toque de trompeta, me dijo: «Sube acá y te mostraré las cosas que tienen que suceder después de éstas»”.

 

Conclusión

Es inminente el advenimiento de Cristo en las nubes, y es un hecho que está apunto de acontecer. Tenemos que estar preparados porque será cuando menos lo esperemos.

Debemos acercarnos a él cada día más para estar con las vasijas llenas de aceite, como dijo Jesús. Preparémonos hermano y amigos.

Cristo viene y el tiempo está cumplido, en un momento u otro la trompeta sonará, y volaremos con Cristo. Hay de los que se queden en la tierra. Amén, ven Señor Jesús. 

Dios te bendiga.




La segunda venida de Cristo

octubre 01, 2020



Amados amigos y hermano en Cristo, Dios me los bendiga y me los guarde hoy, mañana y siempre. En esta ocasión estaré abordando el tema: El regreso o la segunda venida de Cristo.

Claramente vemos que se dará al terminar los 7 años de la Gran Tribulación, la cual iniciará después que el mismo Cristo se lleve a su iglesia en el arrebatamiento. Después de los 7 años, Jesús regresa con su pueblo y sus santos ángeles a la tierra, esa es la segunda venida en la cual todo ojo le verá.

Mateo 24:29 

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.
30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”.


Apocalipsis 1:7

“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.
8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso”.

Nueva Traducción Viviente Hechos 1:10-11

“Mientras se esforzaban por verlo ascender al cielo, dos hombres vestidos con túnicas blancas de repente se pusieron en medio de ellos. «Hombres de Galilea —les dijeron—, ¿por qué están aquí parados, mirando al cielo? Jesús fue tomado de entre ustedes y llevado al cielo, ¡pero un día volverá del cielo de la misma manera en que lo vieron irse!»”.


Él viene con millares, en el cual viene su pueblo santo que ha sido redimido con su sangre.

 Judas 1:14

“De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares”.


Apocalipsis 19:11-14

“El jinete del caballo blanco Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos”.

Cuando Jesús vino por primera vez, sus pies caminaron en Israel, es de ahí que sale el título de tierra santa, y cuando el regrese, ahí mismo pondrá sus pies, en el monte de los olivos, él y nosotros sus fieles. ¡Aleluya, al fin iré a la tierra santa con el Rey de reyes!.

Nueva Versión Internacional Zacarías 14:4-5

“En aquel día pondrá el Señor sus pies en el monte de los Olivos, que se encuentra al este de Jerusalén, y el monte de los Olivos se partirá en dos de este a oeste, y formará un gran valle, con una mitad del monte desplazándose al norte y la otra mitad al sur. Ustedes huirán por el valle de mi monte, porque se extenderá hasta Asal. Huirán como huyeron del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá. Entonces vendrá el Señor mi Dios, acompañado de todos sus fieles”.

Muchas veces se confunde este evento con el arrebatamiento, dado al tiempo tan corto que hay entre uno y el otro, y también se da porque en algunos capítulos, por ejemplo Mateos 24, en el mismo, si usted lo estudia minuciosamente se dará cuenta que habla de los dos temas en este mismo capítulo, pero la Biblia hace énfasis en que en la segunda venida habrán señales en el cielo, horas o minutos antes de que él aparezca en el cielo, y también dice que todo ojo le verá, y si alguien de repente mira que el sol se oscurece etc., obviamente se dará cuenta que el mesías llegó.


Mientras que en el arrebatamiento, en el mismo capítulo 24 de Mateo, nos dice que será como ladrón en la noche, nadie se dará cuenta, y nos habla que dos andarán en el campo, y de dos mujeres que estarán moliendo en un molino, uno será arrebatado y el otro se quedará, haciendo mención al que está preparado y al que no lo esté. Bendito sea el poderoso nombre de Jesús. Amén.

Dios les bendiga.