sábado, 27 de junio de 2026

Identificados por Dios

junio 27, 2026

 Cita:  RVR60 Ezequiel 9:4:

4 y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.

Sub título: Un Llamado a la Fidelidad en Tiempos de Juicio.

Introducción:

En el capítulo anterior podemos leer sobre otra visión donde Dios le muestra al profeta Ezequiel los pecados que su pueblo estaba cometiendo, y el Señor le da a conocer una por una las abominaciones que se estaban practicando en el templo:

1) Los ancianos o jefes, cada uno estaba adorando en secreto a su propio ídolo: 

Como iglesia del señor muchas veces pasa lo mismo,  eso significa que unos  idolatran una cosa, mientras otros idolatran otra cosa,  y que es la idolatría? Es poner cualquier cosa creada en el lugar que solo le corresponde al Creador. En Romanos 1:25 dice:  Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador". Cualquier cosa (un objeto, un logro, otra persona o incluso una idea) que tome el lugar de prioridad, confianza y adoración que Dios debe tener en tu vida, es bíblicamente considerado un ídolo.

2) Mujeres sentadas en la entrada de la puerta llorando por el  dios tamuz.


Quién era Tamuz?

Tamuz era una deidad babilónica asociada con la vegetación, la fertilidad y el ciclo de la vida y la muerte. Según la mitología, su llanto representaba el duelo por su muerte, ritual que precedía a la esperanza de su "resurrección" con la llegada de la primavera. Al realizar este rito en el lugar sagrado, los israelitas estaban mezclando la adoración al Dios de Israel con creencias ajenas a su fe.  El hecho de que el texto bíblico especifique el culto a Tamuz es una denuncia de cómo el pueblo de Israel, bajo la influencia de sus vecinos (babilonios y cananeos), terminó adoptando estas prácticas.

Cuántas veces dentro del pueblo de Dios estamos adorándole a Él y mirando las cosas del mundo,  estamos llorando por cosas del pasado cosas que nos llama la atención de nuestro entorno, estamos añorando las cosas mundanales, lo que se supone que quedó atrás.  Es el peligro de la mezcla de la fe verdadera con prácticas o filosofías externas. Representa el peligro de "diluir" las creencias propias para seguir costumbres populares o sociales que contradicen los valores espirituales.

3) Hombres dándole la espalda al lugar santo inclinados adorando al sol.

Para adorar al sol, estos hombres tuvieron que dar la espalda al Templo de Dios. En un contexto actual, esto representa la sustitución de la fuente de la verdad. Cuando una persona o una sociedad busca dirección, propósito o soluciones en filosofías, ideologías o "luces" que no provienen de sus convicciones espirituales fundamentales, está metafóricamente dándole la espalda al Creador para seguir las modas o el brillo momentáneo del mundo.  Y acá surge una pregunta: Cual es el sol que tú estas adorando?  Es tu novia, o tu novio? Es tu trabajo? Es tu belleza?

​Ahora bien, en este capítulo nueve, siempre en visión Dios le muestra a Ezequiel que por causa de las abominaciones de su pueblo, Él enviará juicios a la ciudad.

En el versículo dos le muestra a seis varones con armas de destrucción en sus manos, lo que representa los juicios de Dios sobre la Nación

En el versículo tres, le muestra como la gloria de Dios se fue apartando poco a poco del lugar hasta desaparecer por completo de la ciudad. Primero la gloria de Dios reside en el lugar santísimo del templo entre las alas de los querubines que están al lado del arca del pacto por encima del propiciatorio.  Luego sale al umbral de la puerta principal  (Ez 9:3) más tarde a la puerta oriental de la muralla de la ciudad  (Ez 10:9) Y por último al monte de Los Olivos donde se aparta por completo de la ciudad (Ez 11:23)  Y por último al monte de Los Olivos hacia el este donde se apartó por completo de la nación.

En el versículo cuatro, Dios le pone una marca a los hombres que gimen, a los que lloran delante de su presencia, a causa de toda la maldad del pueblo. El "gemir y clamar" de Ezequiel representa la actitud del cristiano genuino: Aquel que no es indiferente ante el mal, que no se adapta a la cultura, sino que siente un dolor espiritual profundo por la desconexión del mundo con Dios. Que nuestro lamento por la condición del mundo se transforme en un clamor perseverante; una oración incesante para que el Espíritu Santo nos preserve sellados, manteniendo intacta nuestra integridad frente a una sociedad que ha dado la espalda a la verdad."   Que la angustia por lo que vemos a nuestro alrededor se convierta en súplica diaria, pidiendo a Dios que grabe profundamente en nosotros Su marca, garantizando así nuestra firmeza y rectitud mientras caminamos como luz en una generación que ha desechado Su senda."

En el versículo cinco, el Señor da la orden para la destrucción sin misericordia alguna.

En el versículo seis, la orden es destruir todo menos a los marcados por Dios, y la destrucción comienza desde los ancianos que estan delante  del templo.  El juicio comienza "por la casa de Dios". Esto me recuerda lo que dijo el apóstol Pedro inspirado por el Espíritu Santo:

RVR60 1 Pedro 4:17:

17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

Devemos entender que la responsabilidad es mayor para aquellos que conocen la verdad y han sido llamados a ser luz en medio de la oscuridad.

El corazón de este mensaje es enfatizar en que Dios marca a hombres y mujeres que saben que aunque no pueden cambiar la situación de una congregación, quizás no estén de acuerdo con algo, quizás lleguen al punto de sentirse mal por algún suceso, sin embargo ellos saben que aunque no puedan cambiar dicha situación, lo que si pueden hacer es orar, lo que si pueden hacer es clamar, lo que si pueden hacer es gemir delante de la presencia de Dios, el cual puede cambiar todas las cosas.

Aquellos hombres y mujeres, que lloran delante del Dios de los cielos cuando ven que en su país, cuando ven que en el mundo estan aprobando leyes que van en contra de la voluntad y el propósito del creador de los cielos y la tierra.  Dios conoces a esos siervos y siervas de Él, que aunque saben que no pueden cambiar dichas leyes, pero si pueden doblar rodillas, si pueden interceder, si pueden derramar su corazon y suplicar, si pueden pararse en la brecha y hacer vallado delante de Dios a favor de la tierra. Dónde están esos hombres y mujeres que claman, que lloran, que gimen por las almas? Dios les bendiga a cada uno.

Autor: Paulo Torres.


viernes, 12 de junio de 2026

Una casa adornada y vacía

junio 12, 2026

 Cita:Mateo 12:43-44.

​"Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada." (Mateo 12:43-44)

​Cuando andamos sin Dios y sin esperanza dice la palabra que andamos bajo la influencia del maligno haciendo todo lo contrario a la voluntad de Dios, más cuando venimos a Cristo, esa influencia maligna, ese espíritu inmundo que antes operaba en nosotros sale en el nombre de Jesús y comienza un cambio en nuestras vidas que simboliza una limpieza interior, sin embargo no basta con "limpiar" la vida de lo malo,  o sacar el desorden; Es necesario "llenar" ese espacio  con el Espíritu de Dios, para que no quede un vacío que el mal pueda volver a ocupar.

​Esta es  una metáfora muy poderosa  sobre la neutralidad espiritual y cómo el vacío interior puede ser peligroso.

En el contexto del pasaje de Jesús, la "casa" representa el alma o la vida interior de una persona. La metáfora de la casa "vacía, barrida y adornada" Representa a quienes intentan mejorar su vida únicamente mediante la fuerza de voluntad o la autodisciplina.

 Barrida y adornada: La persona deja vicios, mejora su carácter,  cambia su bocavulario, etc

Vacía: El espacio interior sigue sin un propósito superior o una presencia espiritual positiva. Al no haber nada que "proteja" la puerta, la recaída suele ser más fuerte.

En la vida espiritual no existen los espacios vacíos: o la casa está ocupada por el bien, o eventualmente será invadida por el mal.

​¿Por qué es peligroso que esté "adornada"?

​Un detalle curioso es que la casa no está sucia, está "adornada". Esto representa la apariencia de justicia o de "buena vida". Es peligrosa porque crea una falsa sensación de seguridad. Al estar limpia y bonita, se vuelve un lugar mucho más atractivo para que los "espíritus" regresen y se instalen con más comodidad.

​La casa vacía representa a todo aquel que se queda en la superficie del cambio (quitar lo malo) pero se olvida de lo más importante: llenar el espacio con el Espíritu Santo de Dios.

Lo "vacío" de la casa representa, en un sentido profundo, la falta de un propósito o de una presencia que gobierne la vida.

​No se trata de que la persona sea "mala" (recuerda que la casa está limpia y adornada), sino de que está indefensa. 

​En la cultura de la época, una casa vacía era una invitación abierta a los ocupantes ilegales. Espiritualmente, el vacío representa a una persona que ha sacado lo negativo, pero no ha permitido que el Espíritu de Dios (o valores sólidos y convicciones profundas) tome el control. Al no haber un "dueño" que cuide la entrada, cualquier influencia externa puede entrar.

​Lo vacío simboliza la superficialidad. Representa a alguien que ha hecho cambios cosméticos: ​Dejó un mal hábito. Ordenó su comportamiento habitual. Se ve bien ante los demás, pero por dentro no hay nada nuevo. Es un cascarón. El vacío es la falta de una renovación profunda que sostenga esos cambios a largo plazo.

​Cuando el espíritu regresa y ve la casa vacía, no encuentra resistencia. El vacío representa la falta de defensas espirituales o morales. Una persona "vacía" es alguien que no tiene raíces, por lo que es fácilmente influenciable por viejas tentaciones o nuevos errores que vienen con más fuerza que antes.

​En conclusión: Lo vacío es el espacio disponible. La enseñanza de Jesús es una enseñanza que la libertad no es solo quitarse de encima los problemas o los vicios, sino tener un propósito que llene nuestra vida.  Jesús nos enseña que ser libre no es únicamente "no tener ataduras", sino tener siempre  al que puede romper todas las ataduras, a Cristo el Señor.  Jesús nos explica que la libertad no es simplemente alejarse del mal, sino estar llenos de la presencia del Espíritu Santo. Para Jesús, la verdadera libertad es mucho más que dejar atrás lo que nos hace daño; es renovarnos cada día, es buscar su rostro sin importar los tiempos y las sircunstancias.  Amén y amén.

Su hermano en Cristo: Paulo Torres.

Cerca del altar pero lejos del Padre.

junio 12, 2026

Cita:  Lucas 15:25-32

​Introducción:

​Siempre que leemos la historia del capítulo 15 versículo 11 del evangelio de Lucas, nuestros pensamientos se dirigen hacia el hijo que se fue de casa,  y celebramos la gracia  de Dios cuando  regresa, y está bien. Pero la parábola de Jesús no termina con una fiesta; termina con una discusión en el patio. Termina con un hombre que nunca se fue de casa, pero que estaba tan lejos del padre como el que viajó a una provincia distante. Hoy no vamos a hablar del hijo  pródigo que malgastó el dinero; hoy vamos a desenterrar la condición del hermano que se quedó en casa, trabajando, pero con el corazón seco.

​El texto dice que cuando el hermano mayor regresó del campo y oyó la música, no entró a celebrar; se quedó afuera y preguntó qué pasaba. Cuando el padre salió a rogarle que entrara, su respuesta fue: "He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás..." (Lucas 15:29).

Este representa al creyente o al líder que mide su madurez espiritual únicamente por sus años de asistencia, sus títulos eclesiásticos o el cumplimiento estricto de las reglas. Representa a la persona que sirve en la iglesia cada domingo, pero su corazón está lleno de amargura, viendo el servicio como una carga y una transacción: "Yo hago esto para que Dios me de algo".

​Es el líder de un ministerio que se molesta cuando una persona nueva, que acaba de llegar de una vida desordenada, recibe una oportunidad o un trato especial de amor, sintiendo que "no se lo ha ganado" como él, que lleva diez años barriendo el templo o asustiendo puntualmente.

​El hermano mayor le reclama a su padre: "Nuncas me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos". Esta frase revela una frustración profunda. Él sentía que su fidelidad no estaba siendo recompensada.

​El hermano mayor no se fue a ninguna provincia lejana; trabajaba en los terrenos de la familia. Sin embargo, cuando el padre sale a hablar con él, se hace evidente que la distancia entre el corazón de ambos era abismal. Se puede habitar el mismo espacio físico sin compartir el mismo espíritu.

Podemos llegar a creer que porque pasamos muchas horas dentro del templo, en reuniones de liderazgo, ensayos, etc, nuestra relación con Dios está bien. No es lo mismo pasar tiempo en la iglesia" que  "pasar tiempo con Cristo".

El líder que puede pasar todo el sábado y el domingo coordinando la logística de la iglesia, saludando a todos y resolviendo problemas, pero que no ha tenido un momento de oración íntima, genuina y quebrantada a solas con Dios en los últimos meses. Su cuerpo está en la casa, pero su espíritu está en ayuno.

​El resentimiento es un veneno que se toma uno mismo esperando que el otro muera. Al compararse con su hermano menor, sintió que las bendiciones del padre eran injustas.

Hay  quienes ven la prosperidad, la restauración o la alegría de otros y sienten que Dios está siendo injusto con ellos. Es el peligro de vivir comparando nuestro proceso con el de los demás, desarrollando un sentido de derecho (entitlement) que nos hace creer que merecemos más que el prójimo.

​Lo peor del corazón del hermano mayor se ve en sus palabras exactas: "Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras..." (Lucas 15:30).

​Notemos el lenguaje. Él no dice "mi hermano", dice "este tu hijo". Al romper el vínculo con su hermano, automáticamente distorsionó su relación con el padre. Quien no puede amar al hermano que ve, no puede comprender el corazón del Padre que no ve. Su incapacidad para perdonar lo aisló de la fiesta.

​En su momento el hijo menor se perdió en una provincia lejana (lejanía física), pero el hermano mayor se perdió dentro de la casa de su padre. Es fácil identificar al que está perdido afuera: viste de harapos, huele a lodo, su vida es un desastre evidente. Pero el que está perdido adentro huele a incienso, viste uniforme de servicio, tiene una biblia bajo el brazo y saluda con cortesía. Su perdición está oculta detrás de las paredes de la apariencia.

Cuando el hijo pródigo tocó fondo en el chiquero de los cerdos, la Biblia dice que "volvió en sí" (Lucas 15:17). El dolor de su situación externa lo obligó a despertar, a reconocer su miseria y a regresar.

​El gran peligro del hermano mayor—del que está perdido dentro de la casa, metido en el celo ministerial o el legalismo—es que no es consciente de su condición. Como no está en el lodo, como no ha roto las reglas morales externas, asume que está sano. El aplauso de la congregación, la costumbre del servicio y el activismo eclesiástico actúan como una anestesia que le impide ver que su corazón se está pudriendo por la amargura y el orgullo.

​El hijo pródigo reaccionó porque su pecado lo llevó a la miseria física (comer con los cerdos). El dolor lo despertó. Pero el hermano mayor no tenía crisis visibles: tenía ropa limpia, comida segura y el respeto de los trabajadores. Como no tenía un "chiquero" externo que lo avergonzara, nunca se dio cuenta de que su alma estaba desnutrida.

​Al final de la historia, el pródigo termina adentro, sentado a la mesa, vestido de gala y disfrutando del banquete. Y el hermano mayor —el que nunca rompió una regla, el que siempre trabajó— termina afuera, en la oscuridad del patio, solo y enojado.

Este mensaje  'Cerca del altar, pero lejos del Padre',  Surge porque descubrí en la Biblia que el lugar más peligroso para perderse no es el mundo... es la iglesia."

​¿Por qué el lugar más peligroso para perderse es la iglesia?

​En el mundo, el pecado es evidente. El que está en el mundo sabe que está mal; el lodo es frío, los cerdos huelen mal y el hambre aprieta. El dolor del mundo funciona como una alarma que despierta la conciencia.

​Pero perderse en la iglesia es peligroso porque es un extravío silencioso, cómodo y camuflado. En la iglesia te pierdes mientras la gente te aplaude, te pierdes mientras recoges la ofrenda, te pierdes mientras lideras un ministerio. Es el único lugar donde puedes estar espiritualmente muerto mientras todos a tu alrededor piensan que eres el más vivo. El entorno sagrado duerme la autocrítica. El ser humano se acostumbra a todo, incluso a lo sagrado.

​El ejemplo del "Piloto Automático": Es como el conductor que viaja por una carretera que conoce de memoria; puede ir pensando en otra cosa, distraído, y el auto sigue avanzando por costumbre. En la iglesia, muchos servidores están en "piloto automático": oran con frases repetitivas que ya se saben de memoria, tocan los instrumentos por inercia, atienden a la gente por protocolo, pero su mente y su espíritu están a miles de kilómetros del Padre.

Antes de finalizar este tema vamos a hacer un análisis, una comparación, con las diferentes formas en las que ambos en su momento se perdieron.

​El hijo menor se perdió en una provincia lejana, cruzando fronteras y alejándose físicamente de la presencia del padre.

​El hermano mayor se perdió en la cercanía geográfica, pisando el mismo suelo, cruzando los mismos pasillos y durmiendo bajo el mismo techo, pero manteniendo su corazón a miles de kilómetros de la intimidad con su padre.

​El hijo menor se perdió por causa de su rebeldía abierta y sus pasiones desordenadas; su pecado fue la insubordinación y la búsqueda de los placeres del mundo.

​El hermano mayor se perdió por causa de su justicia propia y su orgullo moral; su pecado no fue romper las reglas, sino creer que por cumplirlas todas, el padre le debía algo.

​El hijo menor llegó a estar perdido en medio de la miseria visible: sus harapos estaban rotos, tenía hambre y terminó rodeado de lodo cuidando cerdos ajenos.

​El hermano mayor estuvo perdido en medio de la abundancia y la comodidad: vestía ropa limpia de trabajo, tenía comida segura en la mesa y contaba con el respeto de los jornaleros de la hacienda.

​El hijo menor reconoció su condición porque su crisis externa lo obligó a reaccionar; el hambre en el chiquero lo hizo "volver en sí", reconocer que había pecado y planear su regreso.

​El hermano mayor fue incapaz de ver su condición porque sus méritos lo cegaron; él no sentía necesidad de pedir perdón ni de cambiar nada, porque en su mente él era el hijo perfecto que jamás había desobedecido.

​El hijo menor, el descarriado que lo malgastó todo, terminó adentro de la casa, vestido de gala, con calzado nuevo y disfrutando alegremente del banquete de la gracia.

​El hermano mayor, el obrero fiel que cuidó la hacienda por años, terminó afuera en el patio, en la oscuridad de la noche, rumiando su amargura e incapaz de disfrutar de la fiesta del padre.

​Conclusión:

​​Jesús cerró la parábola con ese final abierto para hacernos una pregunta a todos los que estamos dentro de la iglesia: ¿De qué sirve cuidar la casa del Padre si al final nos vamos a quedar fuera de su banquete? De qué nos vale custodiar la casa de Dios si al caer la tarde, habremos de quedar desterrados de sus moradas celestiales ? ¿Qué sentido guarda velar por la morada del Padre si, en el ocaso, seremos ajenos al festín de su gloria? ¿Para qué consagrar desvelos a la casa del Padre si, al cerrar el ciclo, quedaremos a la intemperie, fuera de su mesa? ¿Qué fruto tiene cuidar la casa del Padre si, al cruzar el umbral nos hallaremos excluidos del banquete en las  bodas del Codero? Mantengámonos cerca del altar,  sin alejarnos del padre. Amén.

Sue hermano en Cristo: Paulo Torres.


miércoles, 10 de junio de 2026

Se me cayó el hacha

junio 10, 2026

Cita: 2 Reyes 6:1-7

​Introducción:

Los hijos de los profetas cortaban árboles porque el lugar donde vivían les había quedado pequeño; necesitaban expandirse. El hecho de que el lugar les quedara pequeño y decidieran ir al Jordán a cortar madera es el detonante de toda la historia. Espiritualmente, esto representa el deseo de avance, crecimiento y transición, representa la misión de la Iglesia: Discipular, ganar almas, romper estructuras de pensamiento en la sociedad y expandir el evangelio.  pero también los peligros que vienen cuando intentamos expandirnos.

​ Representa el momento en que un creyente o una congregación ya no se conforma con el nivel espiritual que tiene. Es cuando dice: "Ya no me basta con venir solo los domingos, ya no me basta con esta vida de oración de cinco minutos, deseo avanzar, deseo dar mas para Dios, deseo ser de mas utilidad en la obra del Señor. El lugar "les quedó pequeño" porque su visión se agrandó. Representa la transición de la comodidad espiritual al deseo de madurez, donde te das cuenta de que el molde antiguo ya no puede contener lo nuevo que Dios quiere hacer en ti.

​ Mientras los hijos de los profetas estaban en su casa (en la escuela de profetas), el hacha estaba segura; allí no había árboles que cortar ni ríos donde el hierro pudiera hundirse. El peligro comenzó cuando decidieron salir a trabajar. Hoy en día, esto representa que el riesgo espiritual aumenta cuando decides avanzar. Mientras eres un cristiano pasivo que no hace nada por la obra de Dios, el enemigo no te ataca; pero en el momento en que decides "ir al Jordán" (emprender un ministerio, abrir una célula, evangelizar, crecer), te expones al campo de batalla donde puedes descuidar tu herramienta y perder tu hacha

​Muchas veces la iglesia inicia proyectos de expansión, ministerios o programas porque "el lugar nos queda pequeño" (por lógica o necesidad humana), pero si no nos aseguramos de que la presencia de Dios (representada por Eliseo) vaya con nosotros, terminaremos experimentando pérdidas en el camino.

El pasaje dice: "Tomemos de allí cada uno una viga". No mandaron a un solo hombre a hacer el trabajo; todos se involucraron, cada uno tenía que aportar una parte para la nueva construcción. Hoy día, representa el trabajo en equipo y la unidad en el cuerpo de Cristo. Para que la Iglesia crezca y se amplíe, se requiere el esfuerzo de todos. Cada miembro de la iglesia tiene una "viga" (un don, un talento, un recurso) que aportar. La expansión de la obra, no es tarea de un pastor o de un líder solitario, sino de una comunidad que avanza unida hacia una misma visión.

Todos estaban trabajando, pero dice la palabra que mientras uno de ellos derribaba un árbol, el hacha se le cayó al agua. Entonces gritó: «¡Ah, señor mío, era prestada!».  Eliseo arrojó un pedazo de madera al agua, y el hierro flotó.

​En el mundo espiritual el hacha representa la unción, representa la presencia de Dios en nuestras vidas, la manifestación del Espíritu Santo, la pasión y la fuerza espiritual que Dios nos ha dado. Perder el hacha significa perder la efectividad espiritual, significa perder el deseo de orar, el deseo de adorar, la pasión por leer su palabra, el anhelo de congregarnos, la pasión por las almas perdidas, perder el respaldo del Rey de reyes. etc, etc.

Es muy probable que lo que se fue al agua fue el metal, el hierro, sin duda alguna se safó del mango de madera y se quedo con el cabo en las manos.

El mango de madera representa nuestro esfuerzo humano, nuestro talento, elocuencia o estrategias.

Hoy en día, a muchos creyentes, líderes predicadores se les aflojó el hacha la cual se hundió en las corrientes del descuido, se hundió en el río de la conformidad, en las aguas sucias del pecado, no obstante ellos siguen "golpeando el árbol" pero ya no tienen el filo ni el poder del Espíritu Santo. Tienen la fuerza del brazo humano, pero no el impacto divino.

Golpean el árbol con la madera del talento, pero sin el hierro de la unción.

Operan en la obra con la fuerza de la habilidad humana, pero carecen por completo del respaldo del Espíritu Santo».

Golpean con el mango de las capacidades naturales, pero sin el fuego divino.

Dependen del esfuerzo de sus propios recursos y preparación, pero han dejado sepultada la presencia de Dios.

Se han esmerado en pulir el mango del talento, pero están completamente desarmados del hierro de la unción».

Ellos continúan golpeando sin importarles que solo hagan ruido, sin importarles golpear palo contra palo

El rio donde se hundió el hacha representa todas las distracciones de este mundo, las corrientes de la tecnología, el modernismo, las ideologías que tantos estragos causa en la vida de muchos.

El hierro cayó al fondo del río y quedó oculto a la vista. En nuestros tiempos, el agua representa las corrientes de este mundo que "tragan" y ahogan la fe de los creyentes. Representa el materialismo, el entretenimiento desmedido, la ansiedad de la vida cotidiana o los afanes que van hundiendo lentamente nuestra vida espiritual hasta que perdemos el hacha. El agua también simboliza el estancamiento: cuando un cristiano permite que las corrientes del mundo inunden su mente, sus dones se hunden y quedan inoperantes en el fondo.

​El Grito del muchacho («¡Ah, señor mío,  era prestada!»)  Representa el despertar de la conciencia, el quebrantamiento y el cese de la hipocresía.

En la iglesia moderna, lamentablemente, existe la tendencia a "aparentar". Si a alguien se le cae el hacha (pierde su comunión con Dios), muchas veces prefiere seguir golpeando el árbol con el puro mango de madera para que nadie note su vacío. El grito del muchacho representa el momento de crisis donde se rompe el orgullo. Hoy en día, ese grito representa la vulnerabilidad  y el arrepentimiento sincero: es el creyente o líder que se detiene, deja de actuar para los demás, y reconoce con desesperación ante Dios que ha descuidado lo más sagrado que se le había confiado.

El varón no se quedó callado, no lo ocultó,  al instante gritó, se me cayó el hacha. Esa tiene que ser la misma actitud en nosotros como siervos de Dios, no debemos quedarnos callados, no debemos ocultar el desánimo, no debemos quedarnos en silencio si caímos en una sequía espiritual, debemos gritar, Dios mío se me cayó el hacha, perdí el deseo de orar. Pastor se me cayó el hacha, ya no siento deseos de congregarme, líder se me cayó, se me perdió el hacha, perdí el deseo de ayunar, el deseo de cantar, sinceramente cuando llego a la casa de oración no siento nada, no siento la presencia del Rey de reyes. La perdida del hacha también representa  el momento exacto en que el motor espiritual de un cristiano se apaga y se pierde la pasión. El hacha es lo que daba efectividad,  antes, la oración era tu refugio, pasabas tiempo a solas con Dios y sentías su presencia. Hoy, arrodillarse cuesta, la mente se distrae a los dos minutos y la oración se convirtió en un monólogo aburrido o una obligación. Tienes el "mango" (sabes cómo orar, conoces las palabras), pero perdiste el deseo ardiente de buscar Su rostro

​Antes venías a la iglesia y las lágrimas fluían con la alabanza,  antes adorabas en el carro, en la casa, en el secreto. Hoy, la música pasa, el ministro de alabanza canta, pero tú solo miras el reloj, críticas la acústica o cantas por inercia. Se cayó la pasión por adorar al Rey; tu boca canta, pero tu corazón está en el fondo del río.

Hubo un tiempo donde la Biblia era tu alimento, subrayabas los versículos y Dios te hablaba directamente. Hoy, la Biblia pasa días empolvada en la mesa de noche o solo la abres en la aplicación del celular cuando el pastor dice la cita bíblica. El deseo de conocer a Dios a través de Su Palabra se hundió.  Antes te ofrecías para todo: limpiar el templo, recibir a las personas, ir a las misiones; lo hacías con una sonrisa. Hoy, servir te pesa, te quejas de los líderes, buscas excusas para no ir y sientes que el servicio es una carga en lugar de un privilegio. Sigues yendo a la iglesia (sigues en el bosque), pero ya no quieres cortar ningún árbol.

​"Iglesia, el peligro no es que se te caiga el hacha; el peligro real es que te des cuenta de que se te cayó... y sigas golpeando el árbol como si nada hubiera pasado. El peligro es vivir una vida cristiana de apariencia, haciendo ruidos de madera contra madera.  Hoy en día, cuando "se nos cae el hacha" (cuando fallamos, cuando nos secamos espiritualmente o perdemos el rumbo), Cuantos han perdido el hacha y solo viven de apariencia, pero no son dignos de reconocer que han perdido en hacha.

​Si hoy te identificas y dices: 'Pastor, se me cayó el deseo de orar, se me cayó la pasión por cantar, se me cayó el amor por las almas'... ¡Detén el golpe!  Detente, No sigas fingiendo. El profeta no se avergonzó de gritar. Hoy es el día de gritarle al Señor: '¡Se me cayó el hacha, y era prestada!

En la vida espiritual debemos reconocer que el don con el que cantas, el don con el que predicas, el don con el que administras o sirves no te pertenece; es una dadiva del Espíritu Santo, y un día dijo Jesús en la parábola de los talentos que El Señor te va a pedir cuenta que hisistes con lo que el te dió, un día te va a pedir cuenta si enterraste el talento, si enterraste los dones  que Él te dió.

El profeta preguntó donde la perdiste, donde se te cayó, y el dijo aquí. Es importante que recuerdes donde se te cayó el hacha, en que punto de tu vida fue que perdiste el deseo de orar, el deseo de cantar, el deseo de leer la Biblia, el deseo de ayunar 

el primer paso para la restauración es la honestidad. Debemos dejar de aparentar que todo está bien, dejar el orgullo y clamar: "Señor, reconozco que sin ti no soy nada, lo que me diste lo he descuidado".

​Esto representa el examen de conciencia y el arrepentimiento. Dios no puede restaurar lo que nosotros no estamos dispuestos a confesar. Para recuperar lo que perdiste (el primer amor, el gozo de la salvación, la santidad), debes regresar al punto exacto donde lo descuidaste. ¿Fue por una ofensa no perdonada? ¿Fue por descuidar la oración? ¿Fue por dar lugar a la distracción o al pecado? Hoy en día la pregunta es la misma. Donde perdiste el hacha?

En el libro de Apocalipsis, capítulo 2, versículo 5.  

​ el Señor dirige a la iglesia en Éfeso y le dice:

​"Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras.

Debemos hacer un análisis y recordar dónde cayó nuestra hacha, dónde fue el punto de quiebre, dónde fue que perdimos la visión, en que momento de nuestra vida?

Dice la palabra que Eliseo tomo un palo y ocurrió un milagro sobre natural, el hacha flotó, sin embargo el profeta Eliseo no le entregó el hacha en la mano al muchacho, la orden fué clara, tómala, y este alargó su mano y la tomó.  Esto representa que Dios a menudo hace lo imposible (lo que está fuera de nuestro alcance, como recuperar algo "hundido" en el fango de nuestras propias limitaciones o errores), pero nos pide que hagamos nuestra parte.  Dios provee la gracia y el poder, pero nosotros debemos extender la mano y apropiarnos de esa provisión.

Se te cayó el hacha? Hoy Dios hará el milagro, pero tú debes tener la disposición de recibirlo. No esperes a que el milagro caiga en tu regazo sin que tú te esfuerces por tomarlo. Extiende tu mano, levanta tu mano y recibe en el nombre de Jesús.

Autor: Paulo Torres.


viernes, 29 de mayo de 2026

Golpea, no te detengas.

mayo 29, 2026

 Cita: 2 Reyes 13:18-19

El profeta Eliseo ya estaba próximo a morir cuando fue a él Joás Rey de Israel,  y esté llorando en busca de una palabra le dijo:  Padre mío carro de Israel y su gente de a caballo.  Este rey reconocía que Eliseo era un varón de Dios, reconocía que Dios hablaba por medio de él y que al dirigirse al hombre de Dios algo grande tenía que pasar, pues el rey de Siria se había convertido en una fuerte amenaza para el pueblo de Dios.

Ahora bien; Dios le da una palabra a Joás por medio del profeta Eliseo, y esta fué; Golpea la tierra.

RVR60 2 Reyes 13:18-19:

18 Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo.

19 Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria.

Vemos la gran importancia de la perseverancia. El Rey de Israel solo golpeó tres veces, y el profeta se enojó y le dijo; Si no te hubieras detenido, Si hubieras continuado, Si hubieras persistido y no hubieras parado de golpear, si solo hubieras golpeado cinco o seis veces habría Derrotado a Siria, hasta no quedar ninguno, pero ahora solo tres veces lo derrotarás.

Esto me recuerda algo que ocurrió hace muchas décadas atrás el mundo del boxeo,  se cuenta que en una ocasión dos grandes boxeadores se enfrentaron en el ring,  Y ambos eran tan buenos en la lucha  que llegaron al asalto número 12 dándose golpes a diestra y siniestra, pero fue tan reñida la pelea que los dos estaban extremadamente agotados,  extremadamente cansados,  cuando de pronto uno de ellos dijo me rindo Ya no puedo más,  entonces automáticamente declaran ganador a su oponente,  luego que llegó la hora de la entrevista y cuando le preguntaron al ganador que cómo se sentía él dijo: Me siento súper cansado,  tanto así que si mi oponente hubiera resistido 10 segundos más yo me hubiese rendido primero,  cuando el rival escuchó esas palabras no pudo contener sus Lágrimas al pensar que si él hubiese resistido esos 10 segundos más el final de la historia hubiese sido otra, si hubiese esperado tan solo esos 10 segundos él hubiera sido el ganador y por ende el campeón.

Cuántas veces nos pasa que por no ser persistente, por no golpear una y otra vez,  por dejar de golpear no tenemos la victoria que estamos a punto de alcanzar,  en este día Traigo una palabra de parte de Dios:  Golpea, golpea,  golpea,  golpea,  golpea, golpea, golpea, No te detengas, no dejes de golpear, la victoria es tuya, solo tienes que persistir.

Estás pasando por fuertes tribulaciones, No te rindas,  estás pasando por fuertes aflicciones, no te des por vencido, estas pasando por fuertes tempestades,  Sigue avanzando no te detengas, aunque los vientos sean contrarios, continúa golpeando ya estás a punto de ver la luz y las tinieblas van a retroceder,  ya La tempestad está a punto de pasar, no te deténgas.

Si estás clamando por una causa sigue clamando que esa no es una causa perdida, Si estás orando y no has visto respuesta sigue orando, sigue golpeando la respuesta está por llegar,  Dios te dará la victoria Solo tienes que perseverar.

El profeta Eliseo se enojó al ver la falta de perseverancia del Rey,  se molestó mucho al ver la flojera y le dijo:  Por qué te detuviste?

Recuerda que tenemos una lucha a cuartel abierto, Las batallas son muchas y en ocasiones se tornan de grandes magnitudes con artillería pesada,  y en ocasiones queremos sacar la bandera y decir me rindo,  sin darnos cuenta que es muy probable que el enemigo ya está pensando lo mismo, el enemigo está pensando a este  lo he atacado de una y mil maneras pero no logro vencerlo,  no logro derrotarlo,  lo veo herido Pero sigue caminando,  Parece que ya no puede pero no se rinde,  no se da por vencido,  y si nosotros con la ayuda de Dios decimos como dijo el apóstol Pablo, estamos atribulados en todo mano angustiados, en apuros más no desesperados,  perseguidos más no desamparados, derribados pero no destruidos, hermanos amados al diablo no le va a quedar de otra quedar La retirada,  se va a dar cuenta que no tiene otra salida que retroceder en el nombre de Jesús, y tú tendrás la victoria en Cristo Jesús Señor nuestro,  alabado sea Dios.

Tienes un proyecto en tu vida, Tienes un sueño, tienes un anhelo,  tienes un propósito, no lo pierdas de vista,  no abandones ese sueño,  aunque parezca difícil, aunque lo creas imposible,  aunque el tiempo vaya pasando y se torne inalcanzable, si has doblado  rodillas,  si ya lo has puesto las manos de Dios no pierdas el enfoque,  No pierdas la visión,  dijo el sabio Salomón inspirado por el Espíritu Santo.  Encomienda tus obras a Jehová y tus proyectos se cumplirán.

Recuerda esa poderosa palabra que habló el profeta Habacuc inspirado por el Espíritu Santo:

Porque es una visión para un tiempo fijado, se acerca a su fin y no defraudará. Si tarda esperala, pues vendrá sin falta y no fallará. Amén.

En otras palabras le está diciendo: No pierdas la esperanza,  no pierdas de vista eso,  no te desesperes,  No te rindas porque la visión está para un tiempo determinado y ese tiempo va a llegar, y si tarda en llegar, no te detengas Sigue esperando, porque ya  la palabra está dada y se cumplirá. alabado sea Dios.

Autor: Paulo Torres.

lunes, 13 de abril de 2026

Tu posición activa tu victoria

abril 13, 2026

 Cita: Jueces 7:5-7

El pueblo de Israel estaba a punto de entrar en la batalla con el pueblo de Madián, y Jehová dijo a Gedeón:  El pueblo que está contigo es mucho, vamos a reducirlo, no sea que después se jacten y digan que por su propia mano lograron derrotar a los madianitas, y comenzó a reducir,  primero se fueron veinte mil, y quedaron diez mil,  y Jehová dijo aún son muchos, ahora vamos a probar cómo está su vigilancia veremos Cómo mantienen su posición a la hora de tomar agua

RVR60 Jueces 7:5-7:

5 Entonces llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aquél pondrás aparte; asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber.

6 Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas.

7 Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar.

Al final fueron 300 los que llevaron el agua a sus bocas con sus manos,  eso nos indica que ellos estaban en la posición correcta,  los soldados que doblaron sus rodillas para tomar agua bajaron su cabeza y al bajar su cabeza perdieron de vista lo que estaba enfrente de ellos,  al perder la postura quedaron vulnerables por lo que no era posible ver al enemigo si los tomaba por sorpresa. Mientras los 300 que llevaron el agua con sus manos a la boca estos mantuvieron una postura firme,  mientras tomaban el agua también estaban con su mirada activa hacia el frente, Por si llegaba el enemigo no perderlo de vista, ellos no dejaron de vigilar, entendieron que aunque tenían sed, aunque estaban tomando agua estaban en territorio enemigo.

Hoy por hoy el río sigue corriendo y nosotros seguimos teniendo sed. En el mundo de nuestra realidad cada punto acá descrito tiene su propia representación, veamos:

El río:  Representa el sistema del mundo, el flujo constante de la vida moderna, las corrientes del río son las corrientes de ideologías, tendencias, noticias, y ruidos que nunca se detienen, es la corriente de la tecnología con todos sus derivados, en esas corrientes se esconde el enemigo.

El agua: Representa todo aquello que el ser humano considera necesario para sentirse satisfecho. Ejemplo: el éxito, el dinero, el reconocimiento, el placer, etc, el agua es buena pero se convierte en una trampa dependiendo de cómo la busquemos.

La sed: Representa la carencia del ser humano, representa sus propias ambiciones,  el arrodillarse ante el río para tomar agua, representa perder la postura de un hijo de Dios para convertirse en esclavo de la necesidad. En nuestro mundo muchas veces nos arrodillamos, nos sumergimos tanto en el trabajo como  en las deudas o en el entretenimiento, tanto así que ya no vemos  lo que pasa a nuestr alrededor,  representa a quien baja la guardia y se vuelve vulnerable,  al bajar la cabeza por completo para vever del agua del mundo dejamos  de ver los peligros que nos  acechan, tanto en la familia, como en el ministerio.

Llevar agua a la boca con la mano:  Es tener  dominio propio, la postura de los 300 representan al hombre y a la mujer que ha entendido que están en medio de una guerra.

Guerra con sus pensamientos

Guerra con sus instintos

Guerra con su carne

Guerra con el mundo

Guerra con las propias fuerzas de las tinieblas.

Las manos:  Representan el filtro,  mientras vas elevando tus manos hacia su boca con el agua parte Va cayendo y parte vas tomando, esto representa la capacidad de decidir, voy a usar esto pero esto voy a rechazar voy a usar esto pero eso no me va a usar a mí.

La mirada:  Mientras ellos tomaban agua sus miradas no estaban en el agua,  sus miradas estaban hacia el frente,  esto representa vivir en el mundo pero no ser del mundo, vivir en el mundo pero no poner la mirada en el mundo, es disfrutar de las bendiciones, sin quitar la mirada en que nos da las bendiciones, es  vivir en el favor de Dios pero con los  ojos puestos en el autor de la gracia. Muchos ministerios hoy día se hunden porque se arrodillan frente al río, y el enemigo los tomó por sorpresa mientras estaban distraídos saciando su ego,  muchos buscaron su propio protagonismo y se llenaron de vanagloria, se llenaron de vanidad.

En los ríos modernos muchos están bajando la guardia y perdiendo de vista el Horizonte, vivimos en la era donde multitudes se arrodillan ante las necesidades de satisfacer sus deseos,  se están arrodillando ante el exceso de estímulos,  series, videos, juegos, están tan  metidos en las pantallas de sus celulares,  en la distracción,. que no perciben el peligro espiritual.

El hombre y la mujer de hoy que actúa como los 300 de Gedeón, usa la tecnología pero no permite que la tecnología los use a ellos, Se informa, le saca provecho a la tecnología, pero mantiene su mirada en la palabra de Dios.

Hoy el río del mundo ofrece aguas dulces de distracción, muchos están arrodillados con la cabeza sumergida, sin darse cuenta que el enemigo está a punto de atacar.

 Tú eres de los llamados a llevar el agua con las manos.

 Tú eres de los llamados a filtrar lo que entra a tu vida.

 Eres de los llamados a mantener la mirada hacia el blanco que es Cristo.

Si no defines tu posición la corriente del río decidirá tu destino.   Cuál es tu posición?  El que tiene la posición correcta vé obrar a Dios,  y el movimiento del enemigo.  Si te mantienes de pie para tomar el agua cuando todos se arrodillan,  Dios te levantará cuando todos caigan frente al enemigo. Un hombre de victoria una mujer  de Victoria es alguien que no se dobla ante la corriente del río, que no se dobla ante la corriente del mundo, sino que permanece firme en el puesto de batalla. Amén y Amén.

Autor: Paulo Torres.


jueves, 9 de abril de 2026

El propósito de la zaranda

abril 09, 2026

 Cita: Lucas 22:31

A veces nuestro mundo parece que se sale de control, los problemas al parecer llegan todos a la misma vez, noticias que nos llegan y nos hacen quedar atónitos, hasta llegamos a pensar que todo nuestro mundo se viene abajo, que todo nuestro mundo se derrumba.

No olvides lo que Jesús le dijo a Pedro.

RVR60 S. Lucas 22:31:

31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;

Zarandear es sacudir con fuerza.

Qué es una zaranda? Es una herramienta diseñada para separar o filtrar materiales de diferentes tamaños,  está hecha de un marco de madera o metal que sostiene una malla o tejido. Sirve para limpieza de granos y semillas, permite separar el producto principal de impurezas como restos de hojas, tallos, tierra, etcétera.

Amado hermano, Amada hermana, el diablo te ha pedido para zarandearte como a trigo.

Lo que el diablo no tomó en cuenta

Lo que el diablo no consideró en su análisis

Lo que el diablo pasó por alto

Lo que el diablo no valoró 

Lo que el diablo no incluyó en sus cálculos fue que al pedirte para zarandearte Dios lo usó para tu promoción, si hoy te sientes sacudido, si hoy te sientes que estás pasando por la zaranda, Dios lo está permitiendo para limpiarte, para purificarte.

Lo primero que tienes que tener  cuenta es,  que el enemigo no hace lo que quiere, tiene que pedirle permiso a Dios.

Y lo segundo es, que no puedes perder de vista  que  eres importante,  el diablo no pierde el tiempo con gente que no le causa problema,  el diablo no tienta a los que ssbe que son suyos.  Satanás ataca a gente que él sabe que en el futuro le causará grandes estragos. Si te están sacudiendo es porque eres una amenaza para el reino de las tinieblas.

Pasar por la zaranda es sinónimo de purificación, cuando el trigo se agita en la zaranda,  en la malla pasa solo el grano nutritivo y queda la impureza, la paja,  lo ligero, eso  que no sirve  queda arriba para ser desechado.  La paja representa el orgullo, el ego,  las malas actitudes, etc.

Satanás quería zarandear a Pedro para demostrar que Pedro era solo paja, quería demostrar que era un hombre superficial, un hombre con miedo, un hombre débil, un hombre vulnerable, Un hombre inconstante. Sin embargo el propósito permitido por Dios era que a través de esa sacudida saliera un grano de trigo real, que saliera un Pedro más humilde,  más fortalecido, menos impulsivo, un Pedro lleno del poder de Dios. El proceso del zarandeo en el apóstol marcó un antes y un después.

Un antes: Pedro era una personaje impulsivo.

RVR60 S.Juan 18:10:

10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.

Un después: Pedro un hombre sobrio, que controla sus impulsos.

PDT 1 Pedro 5:8:

8 Tengan dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo anda por ahí como un león rugiente buscando a quién devorar.

Un antes: Pedro confiaba en sus propias fuerzas

NTV'10 Marcos 14:29:

29 Pedro le dijo: —Aunque todos te abandonen, yo jamás lo haré.

Un después: Pedro puso su confianza en Dios

PDT 1 Pedro 5:7:

7 Confíen a Dios todas sus preocupaciones, porque él cuida de ustedes.

Y así podemos continuar viendo muchos puntos del Antes y del después de Pedro, con todo y eso lo que sí podemos decir en pocas palabras es,  que la paja de la impulsividad de Pedro fue quemada, el Pedro que antes cortaba orejas ahora es un hombre condominio propio, el Pedro que antes una criada lo hizo temblar, ahora se enfrenta a los gobernantes y les dice es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

Notemos algo importante: Jesús no le dijo a Pedro voy a detener el examen, no le dijo voy a detener la prueba, no le dijo voy a detener el proceso. El le dijo yo he rogado por ti.  Eso significa que tú no estás solo en la tormenta, no está solo en el problema, mientras tú estás pasando la incertidumbre, mientras tú estás pasando por ese momento difícil,  mientras tú estás pasando por la soledad, mientras tú estás llorando, Jesús está intercediendo por ti.

Cuando Jesús ruega por Pedro lo hace para que su fe no le falte.  Lo más importante que tú tienes no es tu casa, no es tu trabajo, no es tu dinero, lo más importante que tú tienes es tu fe, es tu confianza en Dios,  Y si es tu confianza en Dios ya ganaste, Aunque el proceso duela.

El después de la tormenta.

Lo más impresionante de este diálogo entre Jesús y Pedro fue cuando le dijo: y tú una vez vuelto confirma a tus hermanos.

Acá vemos una promesa de restauración 

Significa que vas a salir de esa

Significa que vas a regresar con vida

Significa que hay un final para tu prueba

Significa que hay un final para tu proceso

Significa que hay un final para tu dolor.

 Lo que hoy te hace llorar mañana será la herramienta que usarás para consolar a otros.

Tus lágrimas de hoy se convertirán en el bálsamo con el que sanarás a otros mañana."

​"El dolor que hoy te atraviesas será el puente que te permita rescatar a quien sufra en el futuro."

​"Lo que hoy te quiebra, mañana será la medicina que ofrecerás a los que están rotos.

Recuerda esto: si hoy estás en medio de la zaranda es porque el diablo no pide a los tibios, pide a aquellos que van para cosas grandes,  pide a los líderes,  Pide a los que están a punto de dar un paso decisivo en su fe,  pide a aquellos en los que hay un propósito grande.  El objetivo final del enemigo es que te falte la fe, Mientras más tengas tu fe,  el enemigo perdió la batalla. No pelees contra el movimiento, Deja que se caiga lo que se tiene que caer y abraza lo que Dios está dejando en ti,  si estás siendo procesado es porque eres valioso, si está siendo procesado es porque hay mucho alimento en ti para dar a otros. Amén y Amén.

Autor: Paulo Torres.