Cita: RVR60 Ezequiel 9:4:
4 y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.Sub título: Un Llamado a la Fidelidad en Tiempos de Juicio.
Introducción:
En el capítulo anterior podemos leer sobre otra visión donde Dios le muestra al profeta Ezequiel los pecados que su pueblo estaba cometiendo, y el Señor le da a conocer una por una las abominaciones que se estaban practicando en el templo:
1) Los ancianos o jefes, cada uno estaba adorando en secreto a su propio ídolo:
Como iglesia del señor muchas veces pasa lo mismo, eso significa que unos idolatran una cosa, mientras otros idolatran otra cosa, y que es la idolatría? Es poner cualquier cosa creada en el lugar que solo le corresponde al Creador. En Romanos 1:25 dice: Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador". Cualquier cosa (un objeto, un logro, otra persona o incluso una idea) que tome el lugar de prioridad, confianza y adoración que Dios debe tener en tu vida, es bíblicamente considerado un ídolo.
2) Mujeres sentadas en la entrada de la puerta llorando por el dios tamuz.
Quién era Tamuz?
Tamuz era una deidad babilónica asociada con la vegetación, la fertilidad y el ciclo de la vida y la muerte. Según la mitología, su llanto representaba el duelo por su muerte, ritual que precedía a la esperanza de su "resurrección" con la llegada de la primavera. Al realizar este rito en el lugar sagrado, los israelitas estaban mezclando la adoración al Dios de Israel con creencias ajenas a su fe. El hecho de que el texto bíblico especifique el culto a Tamuz es una denuncia de cómo el pueblo de Israel, bajo la influencia de sus vecinos (babilonios y cananeos), terminó adoptando estas prácticas.
Cuántas veces dentro del pueblo de Dios estamos adorándole a Él y mirando las cosas del mundo, estamos llorando por cosas del pasado cosas que nos llama la atención de nuestro entorno, estamos añorando las cosas mundanales, lo que se supone que quedó atrás. Es el peligro de la mezcla de la fe verdadera con prácticas o filosofías externas. Representa el peligro de "diluir" las creencias propias para seguir costumbres populares o sociales que contradicen los valores espirituales.
3) Hombres dándole la espalda al lugar santo inclinados adorando al sol.
Para adorar al sol, estos hombres tuvieron que dar la espalda al Templo de Dios. En un contexto actual, esto representa la sustitución de la fuente de la verdad. Cuando una persona o una sociedad busca dirección, propósito o soluciones en filosofías, ideologías o "luces" que no provienen de sus convicciones espirituales fundamentales, está metafóricamente dándole la espalda al Creador para seguir las modas o el brillo momentáneo del mundo. Y acá surge una pregunta: Cual es el sol que tú estas adorando? Es tu novia, o tu novio? Es tu trabajo? Es tu belleza?
Ahora bien, en este capítulo nueve, siempre en visión Dios le muestra a Ezequiel que por causa de las abominaciones de su pueblo, Él enviará juicios a la ciudad.
En el versículo dos le muestra a seis varones con armas de destrucción en sus manos, lo que representa los juicios de Dios sobre la Nación.
En el versículo tres, le muestra como la gloria de Dios se fue apartando poco a poco del lugar hasta desaparecer por completo de la ciudad. Primero la gloria de Dios reside en el lugar santísimo del templo entre las alas de los querubines que están al lado del arca del pacto por encima del propiciatorio. Luego sale al umbral de la puerta principal (Ez 9:3) más tarde a la puerta oriental de la muralla de la ciudad (Ez 10:9) Y por último al monte de Los Olivos donde se aparta por completo de la ciudad (Ez 11:23) Y por último al monte de Los Olivos hacia el este donde se apartó por completo de la nación.
En el versículo cuatro, Dios le pone una marca a los hombres que gimen, a los que lloran delante de su presencia, a causa de toda la maldad del pueblo. El "gemir y clamar" de Ezequiel representa la actitud del cristiano genuino: Aquel que no es indiferente ante el mal, que no se adapta a la cultura, sino que siente un dolor espiritual profundo por la desconexión del mundo con Dios. Que nuestro lamento por la condición del mundo se transforme en un clamor perseverante; una oración incesante para que el Espíritu Santo nos preserve sellados, manteniendo intacta nuestra integridad frente a una sociedad que ha dado la espalda a la verdad." Que la angustia por lo que vemos a nuestro alrededor se convierta en súplica diaria, pidiendo a Dios que grabe profundamente en nosotros Su marca, garantizando así nuestra firmeza y rectitud mientras caminamos como luz en una generación que ha desechado Su senda."
En el versículo cinco, el Señor da la orden para la destrucción sin misericordia alguna.
En el versículo seis, la orden es destruir todo menos a los marcados por Dios, y la destrucción comienza desde los ancianos que estan delante del templo. El juicio comienza "por la casa de Dios". Esto me recuerda lo que dijo el apóstol Pedro inspirado por el Espíritu Santo:
RVR60 1 Pedro 4:17:
17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?
Devemos entender que la responsabilidad es mayor para aquellos que conocen la verdad y han sido llamados a ser luz en medio de la oscuridad.
El corazón de este mensaje es enfatizar en que Dios marca a hombres y mujeres que saben que aunque no pueden cambiar la situación de una congregación, quizás no estén de acuerdo con algo, quizás lleguen al punto de sentirse mal por algún suceso, sin embargo ellos saben que aunque no puedan cambiar dicha situación, lo que si pueden hacer es orar, lo que si pueden hacer es clamar, lo que si pueden hacer es gemir delante de la presencia de Dios, el cual puede cambiar todas las cosas.
Aquellos hombres y mujeres, que lloran delante del Dios de los cielos cuando ven que en su país, cuando ven que en el mundo estan aprobando leyes que van en contra de la voluntad y el propósito del creador de los cielos y la tierra. Dios conoces a esos siervos y siervas de Él, que aunque saben que no pueden cambiar dichas leyes, pero si pueden doblar rodillas, si pueden interceder, si pueden derramar su corazon y suplicar, si pueden pararse en la brecha y hacer vallado delante de Dios a favor de la tierra. Dónde están esos hombres y mujeres que claman, que lloran, que gimen por las almas? Dios les bendiga a cada uno.
Autor: Paulo Torres.