Cita: Jonas 1:7,10.
Todos conocemos la historia de Jonás, un hombre al que Dios llamó para que fuera a Nínive a predicar el mensaje de salvación, no obstante el tomó otro rumbo y huyó de su presencia, tomando una embarcación con destino a Tarsis, donde supuestamente él estaría lejos de la presencia del Señor.
Hay gente a la que Dios les hace diferentes tipos de llamado, y uno de los llamados principales que hace Dios al ser humano, es para darle salvación, para darle vida eterna, a cuánta gente El Dios del cielo le ha dicho hijo mío dame tu corazón y miren tus ojos por mis caminos. A cuántos les ha dicho yo tengo un propósito contigo, gente que ha sentido el llamado, porque Dios tiene planes para sus vidas, gente que Dios le ha dicho quiero salvarte, quiero liberarte, quiero hacer de ti una nueva persona, quiero darte vida eterna, pero al igual que Jonás deciden darle otro rumbo a su vida, donde automáticamente huyen de ese llamado que El Dios del cielo les está haciendo, y tal vez tú te preguntes cuándo y en qué momento Dios me ha hablado a mí? Pues mira lo que dice su santa y bendita palabra.
NTV'10 Job 33:14,16,19-21
14 Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca.
16 Susurra a sus oídos y las aterroriza con advertencias.
19»Otras veces Dios emplea el dolor para disciplinar a la gente en su lecho de enfermo, con dolores incesantes en sus huesos.
20 Ellos pierden el apetito; no desean ni la comida más deliciosa.
21 Su carne se consume y son puro hueso.
Jonás creía que se podía esconder de Dios, creía que podía huir de su presencia. Hoy día también hay gente que cree poder huir del llamado de Dios. El problema es, que muchos no entienden que cuando Dios tiene planes para tu vida, o vienes, o vienes, o vienes a las buenas, o vienes a las malas, pero de qué vienes vienes, de nada te sirve huir. David dijo:
RVR60 Salmos 139:7-12:
7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
9 Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,
10 Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Hoy día hay muchos poderosos que piensan que haciendo refugios en la luna, que haciendo refugios en martes, o en otros planetas podrán escapar de la ira de Dios, no señor la palabra dice:
RVR60 Abdías 1:4:
4 Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová.
No importa cuán alto te eleves, no importa cuán profundo te ocultes, de la presencia de Dios, nadie, nadie, nadie, se puede escapar.
Hay gente que Dios los va a tener que bajar de ese barco en el que van viajando, gente que Dios lleva tiempo llamándolos, buscándolos, tratando de tener una relación espiritual con ellos, no obstante ellos se direccionan para Tarsis, para ese mundo de pecado, Para ese mundo de perdición, olvidando que el mundo pasa y sus deseos Pero el que hace la voluntad de Dios este permanece para siempre.
Todo pasa en esta vida, las modas pasan, la juventud pasa, hasta la misma vida pasa. Hay gente que hace las de Jonás, él pensó que al irse para otro lugar ahí se iba a escapar del ojo de Dios, Y es que hay gente que hacen lo mismo se van para otra ciudad, se van para otro lugar donde nadie los conozca, para hacer cosas ilícitas, olvidando que dice la palabra:
RVR60 Proverbios 15:3:
3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos.
RVR60 Job 34:21:
21 Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, Y ve todos sus pasos.
RVR60 Hebreos 4:13:
13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
Cuando Jonás pensó que se había escapado, la demano de Dios se hizo manifiesta, las olas de alta mar golpearon aquella barca con gran ímpetu que parecía que todos iban a perecer, y cuando el mar se iba embraveciendo cada vez más, los tripulantes tuvieron que lanzar a Jonás a las aguas profundas, y fue en ese momento cuando el enorme pez se lo tragó, y fue ahí cuando Jonás tocó fondo, cuando sentía que moría clamó a Dios Y dijo: En mi angustia invoqué a Dios y él me oyó.
No permitas que ocurra algo en tu vida y tengas que clamar en angustia a Dios, el Señor Hoy está buscando a un Jonás qué ha estado huyendo de su presencia, un Jonás que decidió embarcarse en el mundo de pecado, en el mundo de las drogas, en el mundo del alcohol, en el mundo de los vicios, en el mundo de la fornicación, en el mundo del adulterio, en el mundo de lascivia, de lujuria, en el mundo que te lleva a la muerte eterna.
No esperes que Él tenga que usar otros métodos distintos a los que ha estado usando para llamarte, no esperes que sea demasiado tarde, ven a Jesús Él te llama con cuerdas de amor, no esperes venir con cuerdas de dolor.
Dios te bendiga.
Autor: Paulo Torres.